11.06.2017

El período de lluvias ha terminado y, hasta que empiece el de ciclones (sobre el mes de Julio o Agosto), el clima nos da un respiro para poder darle un buen empujón a las tres obras. El parón de las lluvias ha dejado paso, eso sí, a un calor extremo que te hace sudar hasta por los párpados.

La obra más problemática a nivel climatológico es Tavette, ya que se encuentra en un lugar bastante inaccesible, al cual se ha de llegar atravesando un río. Este río ha aumentado considerablemente su caudal durante los últimos dos meses debido a las intensas lluvias, y esto ha evitado que pudiéramos subir en coche durante todo este período. Quien dice coche, dice camión, es decir que hemos estado sin poder hacer llegar los productos y los materiales de los proveedores durante mucho tiempo. Aunque a un ritmo algo más lento, hemos seguidos avanzando en los trabajos y agudizando el ingenio ya que, si hacía falta subir cemento o ferralla, lo hemos hecho con mulas, poquito a poco, pero sin parar los trabajos. Así se trabaja en las zonas rurales de Haití, echándole imaginación y adaptándote a lo que hay.

Las otras dos obras, la construcción de los Comités Locales de Thiotte y Marigot, van avanzando a pasos agigantados. Ya está terminada la cimentación de Marigot y se han empezado a subir sus muros. A su vez, la cimentación de Thiotte está casi terminada y antes de acabar el mes estarán casi subidos sus muros, según nuestras previsiones. Estamos muy emocionados, porque la primera fase (cimentación) siempre es la más dura y la menos “agradecida”. Cuando ya se van viendo levantados los muros, todo empieza a tomar una forma más real de lo que será el edificio después.

Algo que también está marcando esta época del año (finales de Mayo – principios de Junio), es el final de la recolecta del maíz y las judías (frijoles). Estas importantes cosechas, que sirven tanto para el consumo como para la venta, favorecen la economía familiar. Gracias a este aumento de los ingresos, estas personas tienen por costumbre la adquisición de cabras. Por consiguiente, la masiva adquisición de este animal hace que se encarezca mucho en esta época del año. Esto se hace evidente, sobre todo, cuando vuelves a casa por la noche y las encuentras repartidas por todo el camino, libres y contentas, durmiendo al raso. Claro, así está lleno el imaginario popular y el cancionero haitiano de canciones que hablan de robos de “cabrits” e historietas varias.

¡Feliz día!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *