La obra sigue viento en popa. Los trabajadores están muy motivados y siguen subiendo adobes muy rápido. Ya vamos por catorce hileras en los puntos más alto, faltan ya solo tres en la parte más bajita y cinco en la parte más alta. ¡Os aseguro que crece por momentos y es muy emocionante! Por fin se van dibujando los sueños de Mamadou y Nerea, y del pueblo entero de Gandiol.

Hemos tenido un fin de semana movido con el evento comunitario del sábado, después el domingo nos sirvió para relajarnos un poco en casa, ver una peli y planear lo que está siendo nuestra semana. Es un placer pasar las horas en esta casa, aunque también estoy deseando hacer alguna escapada por Sant Louis y otros lugares de la zona.

Tanto el lunes como el martes hemos estado reuniéndonos y tomando las últimas decisiones de cara a la construcción de la cubierta. Nos hemos decantado por hacer todo en madera, tanto los zunchos como las cerchas y vigas, que aguantarán nuestra cubierta. ¡¡Ya iréis viendo fotos de todo el proceso, no desesperéis!!

Ayer tuvimos además el honor de participar en un bautizo múltiple senegalés. Aquí este tipo de celebraciones son una fiesta por todo lo alto. Varias familias se reúnen y lo celebran por todo lo alto. Mucha bebida, mucha comida y mucha música. Todos y todas llevan sus mejores galas y se reúnen en torno a una carpa, que les da un poco de sombra, ¡si no sería imposible!. Los niños y las niñas son lo mejor de esta celebración, en el momento en el que sacas una cámara, ya están pidiéndote que les eches fotos, y yo encantada, porque la verdad que posan de maravilla 🙂 ¡Qué artistas son!

Ba beneen!! (Hasta luego!!)

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