Días completos: talleres, mucha madera, juegos y hasta un dromedario.

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La vida en Gandiol camina despacito, da igual que estés preparada o no, el viento y el sonido del mar marcan el ritmo. No te resistas, es mejor relajarse y disfrutarlo. Los días van pasando entre juegos con los niños y las niñas de pueblo, algunas dinámicas para conocer las costumbres y tradiciones de Senegal, cursos de cocina tradicional y comidas deliciosas que saborear. Esta semana hemos conocido de primera mano el rol tan fundamental que tiene la mujer senegalesa, todas lo tienen en el mundo, pero aquí (si cabe) aún más. Son las encargadas de la nutrición y la puesta a punto de toda la familia, creedme que no es nada fácil, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de los hombres tienen varias mujeres, y cada una de ellas engendra muchos vástagos.

Otro de los temas que hemos abordado en las dinámicas de estos días, ha sido el tema de la poligamia. Sé que al principio puede suponer muchos recelos y dudas, ya que es un tema algo espinoso en nuestra porción de mundo. Lo más recomendable es abrir bien los oídos y escuchar los porqués y las ventajas que muchas de estas mujeres ven en esta práctica (los hombres también, evidentemente). La existencia de otra mujer dentro de la familia (o de más de una), puede ser una gran ayuda a nivel de cuidados en la casa y para el reparto de las cargas en general. Además, muchas de ellas, se ven como compañeras, como parte del mismo barco, personas con las que pueden ser confidentes y a las que pueden acudir en cualquier momento. También algunas aluden al tiempo extra que obtienen gracias a que no deben estar el 100% del tiempo con sus maridos. Puedes estar más o menos de acuerdo, pero está claro que son argumentos más que razonables y entendibles.

Por último, y como no podría ser de otra manera, seguimos subiendo los pilares de los porches y ya hemos recibido las maderas con las que realizaremos las cerchas (la estructura que aguantará la cubierta del edificio). Estamos en una fase muy importante (¡todas lo son en verdad!) de la construcción, si queremos conseguir que el edificio perviva muchos años, hay que realizar una cubierta que sea resistente y que sea completamente estanca al agua. Para ello realizaremos cerchas con una madera recia, resistente (llegó ayer por fin), la cual protegeremos antes con un producto que evitará que se estropee por la humedad o los insectos. Después cerramos con chapa de zinc, la cual irá amortiguada por grandes planchas de paja, que harán que el edificio no sea tan caluroso y ni ruidoso ante las lluvias.

¡Continua la aventura! Los dromedarios vienen a darnos los buenos días a casa y ya mismo tenemos un nuevo miembro granaíno en la familia 🙂

¡Seguidnos!